¿Por que debe incrementarse el salario mínimo?


La teoría económica nos dice que una vez que se logra incrementar la productividad de la fuerza laboral, los salarios de los trabajadores se incrementaran en proporción de dicho aumento. Contrario a lo que nos dicen los libros de texto, la productividad de la fuerza laboral mexicana se ha incrementado de forma constante durante los últimos 20 años, pero este incremento no vino acompañado de un incremento proporcional de los salarios.

Como se menciona en posts anteriores, las personas que ganan el equivalente a un salario en México viven en condiciones de pobreza extrema, pero como lo indican quienes argumentan en contra del incremento del salario mínimo, este no es más que un símbolo y no refleja la realidad del mercado laboral mexicano, pero el sueldo promedio percibido por los trabajadores mexicanos, tampoco se ha incrementado en relación con el incremento de la productividad.

¿Por qué no se han incrementado los salarios?


Para responder esta pregunta primero debemos preguntarnos ¿Por qué existe el salario mínimo? sorpresivamente la respuesta es simple, la raíz del problema del estancamiento de los salarios en la economía mexicana se causada por la falta de acceso de la mayoría de los trabajadores a un sindicato.
Esto debido a que en el mundo real los incrementos salariales son el resultado de negociaciones entre los trabajadores y sus empleadores, y bajo condiciones normales los trabajadores se encuentran en condiciones desiguales con sus empleadores quienes poseen un mayor poder de negociación, ya que estos pueden de ser necesario sustituir a los trabajadores con otros dispuestos a ocupar los mismos puestos.

Este problema en particular es el que creo la necesidad de la creación de los sindicatos, ya que la razón de ser de estos es la de representar a todos los trabajadores de una empresa y de esta manera concentrar el poder de negociación con el empleador para equilibrar el poder de negociación y de esta manera lograr la mejora de las condiciones laborales.

Pero en el caso de México, con el paso de los años los sindicatos se fueron transformando de ser genuinas asociaciones de trabajadores con el fin de proteger los derechos laborales de sus agremiados, hasta convertirse en parásitos del sistema político mexicano, que venden capital electoral a cambio de mejores condiciones laborales de sus trabajadores, y han llegado a acumular tanto poder que hoy en día incurren en decisiones que van mucho más allá de su razón de ser, como lo es el decidir que trabajadores se deben contratar, el derecho a heredar plazas e inclusive decisiones administrativas.

Como resultado hoy los sindicatos se encuentran asociados a los principales problemas que frenan el desarrollo económico de México, al volver improductivas a las empresas e instituciones que deberían servir, y como prueba existe una larga lista de empresas paraestatales que han quebrado a lo largo de los años en México debido al peso financiero que representaban las prestaciones laborales de los agremiados a este tipo de sindicatos, esto sin tomar en cuenta que es difícil medir el factor de la improductividad de sus trabajadores.

Consecuencia de este problema se desalentó en el sector privado la creación de sindicatos y hoy en día más del 90% de los trabajadores mexicanos carecen de representación sindical.
Una situación similar fue la que origino la creación del salario mínimo, el cual se creó con la finalidad de ser un punto de referencia y límite inferior para las negociaciones salariales de todos los trabajadores, ya que nadie puede ganar menos de un salario mínimo. Así como la función de empujar los incrementos salariales a través de ajustes al valor del salario mínimo.

Por ejemplo, Como se menciona al principio de este post, la productividad se ha incrementado durante los últimos 20 años, pero no así los salarios. La teoría económica dice que cuando se da un incremento en la productividad laboral, el ingreso marginal es decir el ingreso adicional producto de la mayor productividad, tiende a distribuirse entre las utilidades del propietario de la empresa y en mejores sueldos a sus trabajadores, pero cuando los trabajadores se encuentran en condiciones desiguales de negociación, como ocurre hoy en México, este ingreso adicional se convierte casi exclusivamente en utilidades y los sueldos se mantienen iguales.

Salario mínimo como punto de referencia

Para resolver este problema es que existe el salario mínimo, por ejemplo si el salario mínimo se incrementa un 4% anual como ha ocurrido en promedio los últimos 20 años, este se convierte en una referencia de negociación para todos los trabajadores aunque sus ingresos sean superiores al salario mínimo, aunque el efecto de referencia va disminuyendo en relación a los ingresos de los trabajadores , es otras palabras, como efecto de la referencia al salario mínimo un trabajador cuyo ingreso es de dos salarios mínimos muy probablemente consiga un incremento similar al 4% que incremento el salario mínimo, mientras que trabajadores cuyos ingresos superan los 5 salarios mínimos probablemente ni siquiera consigan un incremento, debido a que se pierde la referencia debido a la diferencia de ingresos.

Pero si el incremento es considerable, por ejemplo 10% anual, este incremento ejercerá una mayor presión y la referencia de este incremento alcanzará inclusive a aquellos trabajadores con ingresos altos, y de esta manera se le otorga a todos los trabajadores un argumento de negociación salarial que ayude a balancear un poco el poder de negociación hacia los trabajadores.

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