Los Activos Tóxicos Que Acabaron Con La Confianza En Los Mercados Financieros, En Realidad Fueron Activos Invisibles Antes Del Inicio De La Crisis

1:23 p. m.

Durante la semana pasada el gobierno de Estados Unidos presento el plan para limpiar a su sistema financiero de los activos tóxicos. Este nuevo plan es importantísimo ya que solamente de esta manera se podrá volver a restaurar el crédito en Estados Unidos y posteriormente a todo el mundo. Aunque es de vital importancia la situación que genero estos activos tóxicos, ya que la crisis actual no fue generada directamente por el impago de hipotecas de alto riesgo que apenas alcanza el 7%, sino por los derivados respaldados en ellas, los cuales han caído en impago y han acabado con la confianza del mercado financiero ya que degradaron el valor que los respalda.

El retirar estos activos tóxicos de los principales sistemas financieros del mundo es vital por dos factores:

·        Se desconoce cual es la cantidad real de derivados financieros que circulan en la economía, una vez que los bancos sean liberados de estos activos tóxicos en su poder, se podrá establecer nueva regulación para evitar que se vuelva a presentar esta situación.

·        Mientras estos activos sigan apareciendo en los balances de los bancos, la confianza en el mercado financiero no se restaurara.

A diferencia del resto de los papeles de propiedad, los derivados no deben, por ley, ser registrados, monitoreados continuamente y ligados a los activos que representan. Nadie sabe con precisión cuántos existen, dónde están y quién es responsable por ellos en última instancia. Por ende, existe el temor generalizado de que los potenciales prestatarios y receptores de capital con demasiados derivados en mora no podrán repagar sus préstamos. A medida que la confianza en el papel de propiedad se evapora, se dispara una reacción en cadena, paralizando el crédito y la inversión, reduciendo a su vez las transacciones y causando una caída catastrófica del empleo y del valor de la propiedad en todo el mundo.

Desde que los humanos empezaron a comerciar, prestar e invertir, hemos dependido de declaraciones escritas autentificadas legalmente para obtener información sobre bienes de valor. En los últimos 200 años, esa autoridad legal ha evolucionado para convertirse en un consenso global sobre los procedimientos, estándares y principios requeridos para documentar hechos de un modo que genere confianza y sea fácilmente entendible por todos, el resultado es un imponente sistema de propiedad con reglas y mecanismos de documentación que fijan en papel los hechos que permiten tener, transferir, transformar y usar todo lo que poseemos. El único papel representando un activo que no está centralmente registrado, estandarizado y fácilmente rastreado son los derivados.

Es por esta situación que las reformas al sistema financiero deben contemplar los siguientes factores para regular eficientemente la circulación de derivados por el mundo

  • Todos los documentos, y los activos y las transacciones que representan o de los que se derivan, deben estar anotados en registros accesibles al público. Sólo al registrar y poner al día constantemente los hechos podemos detectar el tipo de instrumentos financieros y contractuales excesivamente creativos que nos condujeron a esta recesión.
  • Cada transacción financiera debe estar firmemente ligada al desempeño real del activo del que se originó. Al alinear deuda y activos, podemos crear mediciones simples y comprensibles para detectar rápidamente si una transacción financiera ha sido creada para fomentar la producción o para apostar sobre el desempeño de "activos subyacentes" distantes.
  • Los gobiernos no deberían olvidar nunca que la producción siempre prima sobre las finanzas, ya que las finanzas apoyan la creación de riqueza, pero en sí mismas no crean valor.
  • Los gobiernos pueden fomentar que los activos sean apalancados, transformados, combinados, recombinados o reensamblados en tramos de distintas clases, con la condición de que el proceso tenga por intención mejorar el valor del activo original. Esta ha sido la regla para adjudicar propiedades desde tiempos inmemoriales.
  • Los gobiernos ya no pueden permitir el uso de lenguaje opaco y confuso en la creación de instrumentos financieros. La claridad y la precisión son indispensables para la creación de crédito y capital a través de papel. Los políticos occidentales no pueden olvidar lo que sus más grandes pensadores han estado diciendo por siglos: todas las obligaciones y compromisos que se conservan derivan de palabras anotadas en papel con gran precisión.

 

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